jueves, 27 de agosto de 2015

¿"Éxito" de la promoción turística de Huelva?

Tengo la fortuna y el privilegio de ser de la provincia de Huelva. Y es para mi un orgullo ser onubense.

Ya habrán escuchado las bondades de esta tierra, con sus maravillosas playas y su rica gastronomía. Seguro que esto ya lo conocían.


Pero, ¿sabían que Huelva es la 6ª provincia española en porcentaje de extensión de espacios naturales protegidos? ¿sabían que en Huelva está la gruta viva natural más extensa de la Península Ibérica? ¿sabían que el fandango de las minas de Huelva es Patrimonio de la Humanidad? ¿sabían que en Huelva fue donde por primera vez en España se jugó a fútbol, tenis y golf? ¿sabían que Cristóbal Colón salió en su primer viaje a América desde Huelva? ...

Podría nombrar cantidad de cosas más, pero no es mi intención cansarles. Gran cantidad de estas preguntas seguro que no las sabían y eso se debe a la enorme labor de la Diputación Provincial y el Patronato de Huelva. No se conoce Huelva. 

Pues bien, al conocerse el dato positivo de la ocupación del mes de julio en nuestra provincia, estos señores no dudaron en apuntarse el tanto en el periódico digital Heconomia.es, pero nada dijeron cuando los 6 meses anteriores los datos fueron más bajos que en 2014. En este aspecto, o no es mérito suyo como quieren hacernos ver nuestros políticos, o también son suyos los méritos de los números negativos. Pero no está bien que uno se suba al carro sólo cuando la marcha es favorable, para disfrutar del paseo. Hay que estar también cuando la marcha del carro no es buena y hace falta empujar o tirar de él. Como dice el eslogan, hay que dar la cara por lo nuestro y deben reconocer que no lo están haciendo.

Siempre que veo estos datos, especialmente cuando se unen dos de mis pasiones (Huelva y Turismo), me gusta ser cauto e ir más allá. Por ello, me he molestado en ahondar en los datos de ocupación hotelera, según el INE. Me he centrado en Andalucía (especialmente en los 10 últimos años) y he podido comprobar que no hay nada de lo que presumir.

Vamos a centrarnos en las provincias costeras, ya que la temporada estival, por lógica, les favorece en términos de ocupación. Pues bien, de las 5 provincias andaluzas costeras, sólo Granada, que es la que menor extensión tiene de costa, se encuentra por detrás de Huelva. Lógicamente Sevilla, Córdoba y Jaén, se encuentran por detrás.


Pero hay un detalle que me ha llamado enormemente la atención. Cuando se ha dado a bombo y platillo la subida en ocupación:

La subida fruto del "éxito de promoción del destino Huelva" por parte de los entes públicos en plena temporada alta en Huelva (56.358 estancias), ha sido considerablemente menor que el que ha tenido Sevilla en plena temporada baja, que ha crecido en 73.442 estancias.


Para colmo, Andalucía en conjunto, y todas las provincias, a excepción de Huelva y Jaén, han conseguido la cota más alta de los 10 últimos años en Julio de 2015.

Me duele que jueguen con nuestra inteligencia. Me duele muchísimo que intenten engañarnos y esconder su inoperancia y falta de resultados para que el onubense, en horas bajas como está, se agarre a un clavo ardiendo y deposite sus esperanzas en "trileros" de la información. Estos resultados no son causa de una mejor promoción, sino que lo son de la debacle de destinos árabes emergentes que están en horas bajas, debacle de Grecia como destino por la crisis que atraviesa, la cercanía al que se está colocando como uno de los mejores destinos del mundo, Algarve, pero no de una mala promoción y estéril gestión de Huelva como destino turístico. En esta mala comercialización se dan casos como el punto de información turística que se colocó en el Aeropuerto de Faro y que está apagado continuamente.

Huelva es el mejor destino de España, con unos encantos inmejorables y necesita un respeto por todo ello. Necesita gente que de verdad trabaje para mejorar lo que tenemos y que Huelva ocupe el lugar que se merece.

viernes, 7 de agosto de 2015

Huelva dice: "Es momento de hacer, no de decir".

Dicen que el papel lo soporta todo. Eso pasa en todo el mundo, menos en Huelva.

Los Presupuestos Generales del Estado para 2016, ha provocado gran euforia en parte de la sociedad onubense. Se hace gala de que el gobierno se acuerda de Huelva y al fin cerrará una deuda que arrastra el ejecutivo español con nuestra provincia desde el año 2000.

La sociedad onubense se ha visto fuertemente castigada por el paro, cierre de empresas, incapacidad de nuestros gobernantes para generar ese caldo de cultivo que se necesita para generar empleo, un empleo sostenible y de calidad, que en una provincia con tantos recursos como la nuestra, es más que posible.

Pues bien, yo no me lo creo. Si bien dicen que el papel lo soporta todo, cuando se habla de Huelva, al papel se le cae todo. Esto me suena al "día de la marmota", ese día que se repite una y otra vez. Y, ¿por qué digo esto? Porque es costumbre que en año electoral, los Presupuestos Generales del Estado se vistan de gala para Huelva y se llene con grandes cifras para grandes infraestructuras que nunca llegan.

Solo pido una cosa: "Hagan lo que tengan que hacer. Inviertan o no en Huelva, pero dejen de engañar a una sociedad onubense que ya está cansada, aburrida y desmoralizada de que un gobierno y otro le den la espalda continuamente. Estamos aquí, en el maravilloso rinconcito que nos vio nacer, en este paraíso que tenemos la suerte de vivir. Pero, por favor, ni nos mientan ni nos hundan más".

El gobierno español tiene una deuda con la sociedad onubense que se remonta a 2000, ya que desde aquellas fechas se hablaba del AVE en Huelva. YA ES MOMENTO DE HACER, NO DE DECIR. Sea quien sea, gobierne quien gobierne, pero HAGAN.




sábado, 1 de agosto de 2015

Un aeropuerto para Huelva, ¿seguro que será el despegue?

"La construcción del aeropuerto de Huelva tendrá una inversión de 85 millones"


El refranero español es muy sabio. Hoy, al leer la noticia con este titular, me vino a la mente uno de ellos:

"Cuando un tonto coge una linde, se acaba la linde y el tonto sigue"

Seguimos pensando que un aeropuerto es lo más, que todo el mundo viaja a lugares con aeropuertos, de hecho, ¿quién de vosotros no tiene un listado con todas las zonas con aeropuerto y viaja hasta allí para ver y tachar de la lista de pendientes ese aeropuerto?

Siguen esforzándose en hacernos creer que el despegue socioeconómico de Huelva depende de infraestructuras como el AVE y el aeropuerto, pero si consiguen ponerlos en marcha, ¿qué excusa pondrán después? ¿a qué agente externo culparán cuando esto no marche? ¿detrás de qué van a esconder su falta de ideas e inoperancia?

El AVE posiblemente llegue, el aeropuerto, lo mismo alguno tenemos la dudosa suerte de conocerlos, pero, ¿qué hay de un plan marco de desarrollo económico para nuestra provincia? ¿qué hay de un plan estratégico que ordene el Destino Huelva? ¿qué hay de un proyecto de educación político-ciudadana para que de verdad cale en la población la idea de la importancia del turismo en nuestra provincia? ¿dónde hay una muestra siquiera de la importancia que tiene el turismo para estos señores cuando mantienen oficinas de información cerradas los días que llegan cruceristas a Huelva? ¿cómo puede permitirse que un lunes, que es puente de la Hispanidad, cierren el Muelle de las Carabelas porque el personal descanse por norma los lunes y se queden más de 1.000 personas en la puerta? ¿no podían descansar por una vez el martes o miércoles?

Por favor, no mientan más a los onubenses. Tomen de una vez las riendas y hagan lo que deben. Ordenen su casa antes de traer invitados. No permitan que haya playas sin servicios de socorristas y protección civil hasta el 1 de julio. No permitan que haya oficinas de turismo, pagadas con los impuestos de los ciudadanos, cerradas. No permitan que haya un solo bus que una, por ejemplo, a Huelva con Aroche al día. Exijan a la empresa de autobuses que amplíe y mejore horarios, o tomen las medidas para que sea más competitivo abriéndolo a otras empresas. Exijan que los horarios de los trenes regionales con Sevilla sean más adecuados a las necesidades reales. Exijan del mismo modo que amplíen y adecuen los horarios de conexión con Madrid.

Pero lo que no necesitamos es que hagan más esperpentos como el sucedido con el puente de Cádiz en la capital onubense. Porque van a provocar otro ridículo como el protagonizado en Ciudad Real con su aeropuerto.

No me creo que gracias a esta infraestructura, por sí sola, sin todo lo que es necesario realizar con anterioridad, se generen 12.000 puestos de trabajo en el sector turístico ni un impacto económico de 1.150 millones de euros.

Las cosas hay que hacerlas cómo y cuándo sean necesarias, no de cara a la galería. Huelva tiene necesidades mucho más urgentes que esto. Empiecen por poner en orden lo que está de su mano y vayan de menos a más, porque sino se ganarán otro refrán que hace alusión a su empecinamiento:

"Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja"

lunes, 27 de julio de 2015

¿Qué estamos haciendo con Huelva?

La actitud inoperante de entes políticos y sociales, lleva a Huelva cada vez más a la cola del desarrollo económico nacional.

En estos últimos años, hemos asistido al desmantelamiento de la industria pesada de Huelva, el cierre de establecimientos hoteleros, bares y restaurantes..., el desmantelamiento del centro comercial de Huelva que casi llega a la centena de locales comerciales vacíos, así como el decaído estado del Centro Comercial Aqualon en la capital, etc...

Huelva se ha visto fuera del Corredor Mediterráneo, así como de las futuras inversiones en alta velocidad, tiene escasas rutas y horarios en bus (tanto interprovinciales como en el interior de la provincia), el ficticio "Efecto Crucero" y el abandono a su suerte de "Armas" con su ferry a Tenerife, el abandono de las carreteras, etc...

El Doctor Alfonso Vargas, compartía en su muro de Facebook hace sólo unos días, estas alarmantes estadísticas del sector turístico.


Muchas veces sobran las palabras, y esta es una de ellas. Descenso en el número de viajeros tanto en el primer semestre como en el mes de junio, cuando las cifras tanto andaluzas como estatales son optimistas, con un importante crecimiento.

Si bien el número de pernoctaciones, ha crecido en el primer semestre, si aislamos los datos del mes de junio, encontramos un sorprendente descenso.

Pero lo que más rechina, es que en una provincia costera, como la nuestra, con unos recursos únicos y una riqueza gastronómica espectacular, además de ser la zona europea con mayor número de horas de sol al año, el número de establecimientos abiertos ha descendido, así como el número de plazas y el personal empleado.

Huelva desfallece poco a poco ante la pasividad de sus políticos y entes social-económicos. La falta de un plan marco, un plan estratégico para el desarrollo económico de nuestra provincia, obliga cada vez más a los onubenses a marcharse fuera. Se hace necesario un gran esfuerzo y escuchar a voces autorizadas, como las del Doctor Alfonso Vargas, para dar un golpe de timón y conseguir un verdadero cambio de rumbo a nuestro futuro.

Esperemos que sea más pronto que tarde.

martes, 14 de julio de 2015

De "Zonas de Confort" y miedos al cambio

¡Hacer un cambio en tu vida, asusta! ¿Pero sabes que asusta más? ¡Lamentarte de no haberlo hecho!

 

Cada vez que veo como mi entorno enfoca los cambios, no me extraña nada encontrarme en la zona de  Andalucía con menor desarrollo económico de España.


Visto lo que veo, tiene toda lógica que no se vea ni un ápice de recuperación económica, de alegría social y de conciencia de los problemas reales que nos afectan.

 

Las personas tienen miedo a los cambios, yo tengo miedo a que las cosas no cambien (Chico Buarque). 

 

Cada vez que nos enfrentamos a un cambio, nos preocupamos y ponemos todos nuestros esfuerzos en enfrentarnos a él. 

Lo negamos y empezamos a buscar todos los defectos que podemos y más, con el único afán de permanecer en el inmovilismo más absoluto. 

En realidad, lo que deberíamos hacer es detectar sus ventajas y adaptarnos, a la par que estudiamos los defectos para mejorarlos y actuar, siempre con el afán de llegara una nueva posición más evolucionada. 

 

Cada día me miro al espejo y me pregunto: "Si hoy fuera el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?". Si la respuesta es "no" durante demasiados días seguidos, sé que necesito cambiar algo (Steve Jobs).


Pero, ¿por qué vemos un monstruo en el cambio?

El primer y gran problema es cultural. En mi vida, no he parado de oir estos consejos de padres a hijos:

- Estudia y busca un trabajo fijo. 

- Tú lo que tienes que hacer es sacarte una oposición y vivir del estado.

- Cómprate una casita y con tu trabajo fijo ya lo tienes todo.

Estos mensajes nos llevan al inmovilismo y al conformismo. Los dos primeros lo hacen claramente. El último indirectamente, porque al comprar una casa e hipotecarte de por vida, te ves obligado a ser conformista para no perder tu puesto de trabajo, ese que te permite pagar esa hipoteca con la que te has unido para tantos años.

Además de estos factores culturales, cabe destacar otra serie de factores que nos inmovilizan y por los que tenemos miedo al cambio. Estos factores pueden deberse a seguridad, hábitos o rutinas, temor a lo desconocido, procesamiento selectivo de la información y factores económicos.

 

El progreso es una bonita palabra, pero el cambio es su motivador, y el cambio tiene sus enemigos (Robert Kennedy).

 

Pero no siempre tenemos miedo a los cambios. Por ejemplo, no se ve mucha gente que vaya aún a pié a todas partes o en coche de caballos, la irrupción de los vehículos a motor se ha aceptado y forma parte de nuestras vidas, hasta tal punto que no es concebible sin ellos. Igual pasa con la informática, internet y teléfonos móviles, por ejemplo.

Pero lo más grave es que no nos damos cuenta que nuestra vida está llena de cambios, que nada es igual. Desde que somos niños hasta que somos padres por primera vez hay una gran diferencia, es más, desde el mismo momento en que nace nuestro primer hij@ sufrimos un cambio brusco al que rápidamente nos adaptamos y sabemos que estamos dispuestos a dar la vida por ese pequeño ser. Sentimos amor por el cambio.

¿Por qué no llevar este sentimiento a otras situaciones de cambio? ¿Por qué no molestarnos más en buscar las partes positivas del cambio que las que nos espantan de él? ¿Por qué no pelear por mejorar las deficiencias de ese cambio para que sea el mejor posible?

 

En la vida hay tres cosas constantes: El Cambio, La Elección y Los Principios (Stephen Covey).

 

Si sabemos que el cambio es una constante en nuestra vida, ¿no es absurdo tenerle miedo?

Nuestra falsa visión de que nuestra zona de confort es segura haciendo lo que hacemos, nos hace permanecer en una actitud de conformismo total. Nos sentimos seguro porque si seguimos haciendo lo mismo que siempre todo estará bien, sin ser conscientes que existen factores externos que no están de nuestra mano y puede derrumbar nuestra "segura fortaleza". Cuando este fatídico desenlace tiene lugar, nos sentimos totalmente perdidos.

 

La inteligencia es la habilidad para adaptarse al cambio (Stephen Hawking).



Pero si damos un paso adelante y nos adentramos en nuestra Zona de Miedo y nos atrevemos a intentar vencer nuestros temores cuidadosamente, sentimos en un primer momento que no podemos llegar a cumplir nuestros objetivos, para colmo nos afectan más que nunca las opiniones pesimistas de los demás.

Cuando este paso es valiente y decidido, llegamos a la Zona de Pánico, que también podemos llamar Zona de Aprendizaje, que es en la que vemos nuestros miedos a la cara. Pero también es la más enriquecedora porque al enfrentarnos a la realidad, los desafíos o los problema, sale lo mejor de nosotros y somos capaces de adquirir nuevas y mejores habilidades, ampliando de esta forma nuestra zona de confort. Conseguimos construir una nueva versión de nosotros mismos, aprendiendo de los éxitos y fracasos que hemos cosechado en el camino.

Al superar los retos que nos plantean en las distintas parcelas de nuestra vida, conseguimos superar nuestros miedos y llegamos a ser más hábiles y competentes.

Ojalá pronto vea esta actitud en la sociedad onubense.

 

Cuando no se puede lograr lo que se quiere, mejor cambiar (Pablo Terencio Africano).